Wednesday, April 11, 2007

DE VIRIBUS QUANTITATIS

DE VIRIBUS QUANTITATIS Y EL MARKETING AMERICANO SOBRE EL RENACIMIENTO UNIVERSAL

El 11 de Abril del 2007, leí un artículo en el País, donde en titulares se resaltaba "El texto de magia más antiguo del mundo"; de hecho según el artículo daba a entender, fue casi un descubrimiento histórico de un matemático estadounidense:

"El matemático estadounidense David Singmaster, famoso por haber resuelto el cubo de Rubik, consultaba hace unos años un manuscrito del siglo XIX en el que aparecía una referencia a un antiguo compendio de prestidigitación del Renacimiento. La pista le llevó a los archivos de la Universidad de Bolonia, donde halló el libro, que resultó ser el texto de magia más antiguo del mundo, De viribus quantitatis (Sobre el poder de los números), que contiene trucos de naipes y puzzles numéricos, y que ha permanecido almacenado durante 500 años..." ver artículo completo ir--

Si resolvió de la misma manera, el cubo de Rubik, todavía no lo he investigado... Pero mi curiosidad, espoleó el deseo por poder hojear el citado manuscrito, oculto a los ojos del común de los mortales por 500 años según El País y aunque el artículo es lo suficientemente ambiguo para no mentir, incita al error pensando que el tal "Singmaster" tiene más mérito, que el haber promovido la traducción y divulgación en inglés, por otro lado, de una obra bien conocida y analizada, además, de perfectamente expuesta por la Universidad de Bologna. Algo que no me fue difícil de descubrir después de una simple pulsación en google. Entre lo más explicativo, de algunos aspectos del contenido del manuscrito, estaría el siguiente documento pdf de Udine, Polo Rizzi, 5 marzo 2007 ir a enlace--

De hecho cualquier investigador serio, iría a la fuente que en modo digital, y cuyo link está disponible en este mismo blog, sin que exista ningún mérito por mi parte, a pesar que en el artículo español y británico, se insiste, en que para leer dicho manuscrito uno se tiene que desplazar al "Centro de Investigación de Artes del Conjuro" en New York, y así tener acceso a una copia allí guardada. ¡Viva la publicidad falseada para los promotores de la traducción!

Por supuesto el éxito de los americanos será el de vendernos la original Hamburguesa alemana, en centros de comida fastfood, sin la calidad de la original, ni el sabor, pero si por millones y traducida al inglés. Éxito, en sentido económico y para ellos, declive y fracaso de la alimentación mundial, según otra mirada más crítica.

Publicar un libro, en inglés, manuscrito por el autor Luca Pacioli entre el s. XIV y XV, es siempre motivo de satisfacción.

Pero el truco o ilusión, reproducido por la prensa española, supongo que copiando a la inglesa (ver artículo en The Guardian), de hacer ver que donde había 309 cartas originales, hay una recién descubierta, (mala o buena, veremos...) copia en Inglés, pues no ganaría un lugar en una versión actualizada del Viribus Quantitatis, de Pacioli, hacer magia con la historia, ya está muy visto, aunque solo quede de ella unos pliegos guardados por siglos, gracias a personajes menos mercantilistas; así que de descubrimiento ¡nada de nada!.

Sí, podría aparecer en un manual de marketing, sobre el cómo se venderán más libros a mejor precio, si haces que un matemático se disfrace de descubridor al puro estilo "Indiana Jones" de manuscritos olvidados en supuestas bibliotecas "El nombre de la Rosa", cambiando el látigo por un cubo Rubik.

Me conozco la película... pero no el precio, todavía... porque deberemos esperar al próximo año, para sumar más expectación al ¿500 aniversario? de un escrito que no sabemos cuando dejó de escribirse.

Pero como ejemplo, otro texto donde como reclamo publicitario se hacen menciones al manuscrito, tiene un precio de 99,95 dólares en Amazon.com, así que la traducción al inglés de nuestros magos yanquis de los negocios, seguro que no será gratis.


¡Abracadabra!

Rumifilo 12 Abril 2007

TEXTO DE LA WEB DE WWW.URILAND.IT enlace original ir--




Il De Viribus Quantitatis è un'unica copia manoscritta di Luca Pacioli, contenuta nel codice 250 della Biblioteca Universitaria di Bologna.
Il manoscritto di cm. 24 x 16,5 consta di 309 carte (pari a 618 pagine) delle quali 4-16 sono occupate dall'indice, le due seguenti dalla lettera dedicatoria, e le rimanenti dal testo.
Il codice è proveniente dalla biblioteca dell'appassionato bibliofilo Giovanni Giacomo Amadei (+1768) canonico di Santa Maria Maggiore di Bologna.
L'amanuense lascio' molti spazi vuoti per le lettere da alluminarsi, ma questa operazione non fu mai eseguita ed anche moltissime figure cui si fa riferimento nel testo in realta' mancano, rendendo a volte difficoltosa l'interpretazione.
Per questo motivo non ci sono pervenuti nè il nome del personaggio cui l'opera fu dedicata nè l'anno della sua composizione.

La lettera dedicatoria, fu gia' pubblicata da Baldassarre Boncompagni nel suo Bullettino vol.XII 1879, tramite questa, si puo' ipotizzare che il De Viribus fu compilato tra il 1496 ed il 1508 poichè si accenna alla edizione manoscritta della Divina Proportione del 1496 e non alla stampata. Il manoscritto fu completato certamente nell'arco di alcuni anni, difatti nel foglio 228v l'autore scrive di aver visto eseguire un certo gioco da un prestigiatore ebreo di nome U. Perulo il Primo Aprile del 1509.
Tale lettera è di non lieve importanza per le notizie che il Pacioli ci da' riguardo le sue opere.
La data di composizione della Divina Proportione è indicata nell'anno 1496, cosi' sarebbe venuta un'anno prima di quello desunto dall'edizione stampata del 1508.
Il Pacioli accenna poi ad altre due opere andate perdute:
La traduzione in italiano degli Elementi di Euclide ed un Trattato sul gioco degli scacchi che faceva parte di un lavoro più ampio che egli aveva intitolato De Ludis ovvero Schifanoia e dedicato a Francesco Gonzaga e a Isabella D'Este.
Esiste anche una lettera di suppliche che il Pacioli invio' al Doge di Venezia (che all'epoca era Leonardo Loredan) in data 29 Dicembre 1508 per ottenere il privilegio di stampa delle sue opere, fra le opere citate e' presente il De Viribus.

L'opera è divisa in tre parti :

Prima Parte Delle forze naturali cioé de Arithmetica

Seconda Parte Della virtu et forza lineale et geometria

Terza Parte De documenti morali utilissimi

La prima parte è certamente quella piu' importante per la storia della matematica , perchè costituisce la prima grande collezione di giochi matematici e problemi dilettevoli.
Qualche esempio isolato si ha nella letteratura matematica orientale e araba, e solo nel X secolo troviamo una prima collezione nell'opera di Alcuino, precettore di Carlo Magno, Propositiones ad Acuendos Iuvenes raccolta che ando' certamente per le scuole fondate da Carlo Magno e mise le basi di quelle questioni erratiche che trovarono posto oltre che nel Liber Abbaci di Leonardo Pisano detto Fibonacci, in altre opere manoscritte o stampate del rinascimento.
Gli storici ignorando l'esistenza del lavoro di Pacioli, hanno attribuito per secoli, il merito della prima raccolta di giochi matematici a Bachet di Mezierac col suo Problemes Plaisant et Delectable (1612) da dove hanno attinto gli autori successivi Van Etten, Ozanam, Alberti e via via tutti gli altri.
Pur non togliendo la priorita' della stampa al Bachet, questo merito va riconosciuto al Pacioli, nella prima parte del De Viribus, difatti sono riportati molti dei problemi trattati poi dal Bachet, come vedremo più dettagliatamente nei links dei singoli problemi.

Per i giuochi numerici della prima parte, utilizzo i risultati di uno studio fatto da Amedeo Agostini, Bologna 1925

Studiando la seconda parte, ho fatto alcune scoperte interessanti, sfuggite ai precedenti esaminatori.
Pacioli descrive una decina di giochi topologici. Vedi sopra, Seconda Parte (prob 106-116).
Questi giochi si credevano piu' recenti, si era a conoscenza di riferimenti compresi fra il 1550 ed il 1750.
In effetti, per la totale mancanza delle figure a cui si fa riferimento, l'identificazione di questi puzzles sarebbe stata possibile solo ad uno specialista del settore.













Vedi l'intero manoscritto
(see manuscript)
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Wednesday, June 28, 2006

El poema de Gilgamesh

Proclamaré al mundo las hazañas de Gilgamesh... el hombre al que todas las cosas le eran conocidas... era sabio... conocía cosas secretas, nos trajo una historia de antes de la inundación. Partió en un largo viaje, estaba abatido, cansado de trabajar; al regresar descansó y grabó en una piedra todo el relato. Prólogo del Poéma Épico de Gilgamesh.

El poema de Gilgamesh corresponde a un mito sumerio elaborado en torno a la figura de un personaje, Gilgamesh de Uruk, convertido en leyenda, pero cuya historicidad es objeto de debate.
Su nombre aparece en la lista real sumeria, como rey de la ciudad de Uruk (ca. 2700), en un episodio de rivalidad entre Uruk y Kish, en el marco de los conflictos entre ciudades que caracterizan al período protodinástico.
El texto sumerio original se conoce por una serie de tablillas halladas en Nippur y otras ciudades de la Baja Mesopotamia. Con el tiempo, el ciclo épico en torno al personaje se complicó, añadiendo otros episodios que no estaban en el original. También entre los Asirios se copió y se completó el poema hasta época de Assurbanipal.
El resultado fue una historia en la que el personaje vive diferentes episodios, algunos de ellos muy tardíos: Gilgamesh y Agga de Kish, Gilgamesh y el País de la Vida, La muerte de Humbaba (guardián del Bosque de los Cedros), Enkidu y los infiernos.
El episodio del encuentro de Gilgamesh con el héroe del diluvio es un añadido posterior de un mito diferente en origen.
Resumen de la historia:
Gilgamesh era el señor de Uruk, en Mesopotamia. Al ser en parte humano y en parte divino eran tan arrogante que los dioses decidieron crear al guerrero Enkidu, que habría de igualarle en fuerza.
Enkidu y Gilgamesh lucharon vehementemente entre sí durante el primer encuentro, pero luego se hicieron íntimos amigos y marcharon juntos a matar a Humbaba, "el gran mal".
Cuando regresaba, la diosa Ishtar vio la belleza de Gilgamesh y le pidió que se casara con ella, pero él se negó. Entonces, furiosa, le pidión a su padre Anu que crease el Toro del cielo para que destruyese la tierra. Pero Enkidú y Gilgamesh le dieron muerte. En ese momento, los dioses deciden que uno de los héroes debe pagar y Enkidú cae enfermo y muere. Llorando, Gilgamesh emprende viaje para encontran a Utnapishtim, el antecesor de la humanidad y así preguntarle por qué todos han de morir. Viaja a los confienes de la tierra y el camino de regreso encuentra una planta capaz de devolverle la juventud a los ancianos. Un día, al detenerse a beber en un charco, una serpiente se come la planta, razón por la que las serpientes mudan de piel y se hacen jóvenes de nuevo, mientras que los hombres envejecen y mueren.

Tablilla I

Aquel que vio todo [hasta los confine]s de la tierra, [Que todas las cosa]s experimentó, [conside]ró todo. [...] juntamente [...], [...] de sabiduría, que todas las cosas.[..]. ( Lo [o]culto vio, [desveló] lo velado. Informó antes del Diluvio, Llevó a cabo un largo viaje, cansado y [derren]gado. Todo su afán grabó en una estela de piedra. De la terraplenada Uruk el muro construyó, Del reverenciado Eannal, el santuario puro.
¡Contempla su muralla exterior, cuya cornisa es como el cobre! ¡Mira la muralla interior, que nada iguala! ¡Advierte su umbral, que de antiguo viene!
Acércate a Eanna, la morada de Istar, Que ni un rey futuro, ni un hombre, puede igualar. Levántate y anda por los muros de Uruk, Inspecciona la terraza de la base, examina sus ladrillos:
¿No es obra de ladrillo quemado? ¿No echaron sus cimientos los Siete [Sabios]?

Tablilla II

Dos tercios de él son dios, [un tercio de él es humano]. La forma de su cuerpo[...] (líneas mutiladas o ausentes) [...] como un buey salvaje altivo [...]; El empuje de sus armas no tiene par. Mediante el tambor se reúnen [sus] compañeros. Los nobles de Uruk están som[bríos] en [sus cáma]ras:
"Gilgamesh no deja el hijo a [su] padre; [Día] y [noche] es desenfrenada su arro[gancia]. [¿Es éste Gilga]mes, [el pastor de la amurallada] Uruk? ¿Es éste [nuestro] pastor, [osado, majestuoso, sabio]?
[Gilgamesh] no deja [la doncella a su madre], ¡La hija de guerrero, [la esposa del noble]! Los [dioses escucharon] sus quejas. Los dioses del cielo del señor de Uruk [ellos... ]:
"¿No parió [Aruru] este fuerte buey salvaje? [El empuje de sus armas] en verdad no tiene par. Mediante el tambor se reúnen sus [compañeros]. Gilgamesh no deja el hijo a su padre; Día y noche [es desenfrenada su arrogancia].
¿Es éste el pastor de [la amurallada] Uruk? ¿Es éste su [...] pastor, Osado, majestuoso (y) sabio?...
Gilgamesh no deja la doncella a [su madre], ¡La hija del guerrero, la esposa del noble!"
Cuando [Anu] hubo escuchado sus quejas, A la gran Aruru llamaron: "Tú, Aruru, creaste [el hombre]; Crea ahora su doble; Con su corazón tempestuoso haz que compita. ¡Luchen entre sí, para que Uruk conozca la paz!"
Cuando Aruru oyó esto, Un doble de Anu en su interior concibió. Aruru se lavó las manos, Cogió arcilla y la arrojó a la estepa. [En la este]pa creó al valiente Enkidu, Vástago de..., esencia de Ninurta. [Hirsu]to de pelo es todo su cuerpo, Posee cabello de cabeza como una mujer. Los rizos de su pelo brotan como Nisabal.
No conoce gentes ni tierra: Vestido va como Sumuqan. Con las gacelas pasta en las hierbas, Con las bestias salvajes se apretuja en las aguadas, Con las criaturas pululantes su corazón se deleita en el agua.
(Ahora bien) un cazador, un trampero, Se le encaró en el abrevadero [Un] día, un segundo y un tercero Se le encaró en el abrevadero Cuando el cazador le vio, su faz se inmovilizó.
El y sus animales entraron en su casa, [Transido de] miedo, quieto, sin un sonido, (Mientras) su corazón [se turbaba], nublado su rostro. Pues el pesar había [penetrado] en su vientre; Su cara era como la [de un viejero] llegado de lejos.

Tablilla III

El cazador abrió [su boca] para hablar, Diciendo a [su padre]:
"Padre mío, hay [un] hombre que [ha venido de las colinas], Es el más poder[oso de la tierra]; vigor tiene. [¡Como la esencia] de Anu, tan tremendo es su vigor! [Siempre] recorre las colinas, [Siempre] con las bestias [se nutre de hierba]. [Siempre planta] los pies en la aguada. [¡Tan espantado estoy, que] no oso acercarme a él! [Cegó] las hoyas que yo había excavado, [Destrozó] mis trampas que yo había [puesto], Las bestias y las criaturas del llano [Hizo escapar de mis manos]. [¡No permite que] me dedique a la caza!"
[Su padre abrió la boca para hablar], Diciendo al cazador:
"[Hijo mío], en Uruk [vive] Gilgamesh. [Nadie hay más fuerte] que él. [¡Como la esencia de Anu, tan tre]mendo es su vigor! [Ve, pues; hacia Uruk dirige] tu faz, [Refiérele] el poder del hombre. [Haz que te entregue una ramera]. Lléva(la) [contigo]; (20) [Prevalecerá sobre él] a causa de [un mayor] poder. [Cuando abreve los animales en] la aguada, [Se quitará] el ves[tido, mostrando desnuda] su madurez. [En cuanto vea] a ella, a ella se acercará. ¡Le rechazarán las bestias [que crecieron] en su estepa!"
[Oyendo] el consejo de su padre, El cazador avanzó [hacia Gilgamesh]. Emprendió el camino, en Uruk puso [el pie]:
"[... ] Gilga[mes... ], Hay un hombre [que ha venido de las colinas], (30) El más poder[oso de la tierra; vigor tiene]. Como la esencia de Anu, tan tremendo es [su vigor]. [Siempre] recorre las colinas, Siempre con las bestias [se nutre de hierba]. Siempre [planta] los pies en la aguada. ¡Tan espantado estoy que no oso acercarme a [él]! Cegó las hoyas que [yo] había excavado, Destrozó mis trampas [que yo había puesto], Las bestias y las criaturas [del llano] Hizo escapar de mis manos. ¡No permite que me dedique a la caza!"
Gilgamesh le dijo, [a]l cazador:
"Ve, cazador mío; lleva contigo una ramera. Cuando abreve los animales en la aguada, Se quitará el vestido, mostrando desnuda su madurez. En cuanto la vea, a ella se acercará. ¡Le rechazarán las bestias que crecieron en su estepa!"
Fuese el cazador, llevando con él una ramera. Emprendieron el camino, yendo rectos en su dirección. Al tercer día al sitio indicado llegaron. El cazador y la ramera se sentaron en sus lugares.
Un día, un segundo día, estuvieron sentados, junto a la aguada. Las bestias salvajes llegaron a la aguada a beber.

Tablilla IV

Las criaturas pululantes llegaron, deleitándose su corazón en el agua. En cuanto a él, Enkidu, nacido en las colinas - Con las gacelas pasta en las hierbas, Con las bestias salvajes se abreva en la aguada, Con las criaturas pululantes su corazón se deleita en el agua -
La moza le contempló, al salvaje, Al hombre bárbaro de las profundidades del llano:
"¡Ahí está, oh moza! ¡Desciñe tus pechos, Desnuda tu seno para que posea tu sazón! ¡No seas esquiva! ¡Acoge su ardor! En cuanto te vea, se acercará a ti. Desecha tu vestido para que yazga sobre ti. ¡Muestra al salvaje la labor de una mujer! Le rechazarán las bestias salvajes que crecen en su estepa, Cuando su amor entre en ti".
La moza libertó sus pechos, desnudó su seno, Y él poseyó su madurez. No se mostró esquiva al recibir su ardor. Desechó su vestido y él descansó en ella. Mostró al salvaje el trato de una mujer, Cuando su amor entró en ella. Durante seis días y siete noches Enkidu se presenta, Cohabitando con la moza. Después que (se) hubo saciado de sus encantos, Volvió el rostro hacia sus bestias salvajes. Al verle, Enkidu, las gacelas huyeron, Las bestias salvajes del llano se alejaron de su cuerpo. Sorprendióse Enkidu, su cuerpo estaba rígido, Sus rodillas inmóviles - pues sus bestias salvajes habían huido.
Enkidu hubo de aflojar el paso - no era como antaño Pero entonces tiene [sa]biduría, más [am]plia comprension. Volvióse, sentándose a los pies de la ramera. Mira a la cara de la ramera, Atento el oído, cuando la ramera habla; [La ramera] le dice, a Enkidu:
"¡Tú eres [sabio], Enkidu, eres como un dios! ¿Por qué con las criaturas silvestres vagas por el llano? ¡Ea!, deja que te lleve [a] la amurallada Uruk, Al santo templo, morada de Anu e Istar, Donde vive Gilgamesh, perfecto en fuerza, Y como un buey salvaje señorea sobre el pueblo".
Mientras le habla, sus palabras encuentra favor, Su corazón se ilumina, ansía un amigo. Enkidu le dice, a la ramera:
"¡Arriba, moza! Escóltame Al puro templo sagrado, morada de Anu e Istar, Donde vive Gilgamesh, perfecto en fuerza, Y como un buey salvaje señorea sobre el pueblo. Le retaré [y osada]mente me dirigiré a él,

Tablilla V

Gritaré en Uruk: "¡Yo soy el poderoso! [Yo soy aquel] que puede alterar los destinos, [(Aquel) que] nació en el llano es poderoso; vigor tiene"".
"[Levanta, pues, y vamos, para que vea] tu rostro. [Te mostraré Gilgamesh; donde] está bien sé. Vamos, pues, oh Enkidu, a la amurallada [Uruk], Donde la gente res[plande]ce en festiva indumentaria, (Donde) cada día es fiesta, Donde [...] mozos.... Y mo[z]as [...] de figura. Su sazón [...] henchida de perfume. ¡Apartan a los grandes de sus lechos! A ti, oh Enkidu, que disfrutas de la vida, Mostraré a Gilgamesh, el hombre jocundo.
Mírale, contempla su faz; Radiante está de virilidad, fuerza tiene. Todo su cuerpo es suntuoso de madurez, Vigor más poderoso que tú tiene, Sin descansar jamás de día o de noche. ¡Oh Enkidu, renuncia a tu presunción! Gilgamesh - a él estima Samas; Anu, Enlil y Ea dilataron su sabiduría. Antes de que bajes de las colinas, Gilgamesh te verá en (sus) sueños en Uruk:..."

Sexta tablilla.
Resumen
Tras la muerte de Khumbaba, Gilgamesh repasa sus armas y se viste con sus mejores atavíos reales. La diosa Ishtar queda atraída por la belleza y la prestancia del rey de Uruk, enamorándose y deseándolo como amante. La diosa le enumera las ven-tajas que obtendría Gilgamesh de su unión con ella. Pero el héroe la desdeña y le recuerda el crudo destino que había deparado a sus muchos amantes anteriores.
Encolerizada, la diosa Ishtar alcanza de su padre Anu la creación del Toro Celeste para que dé muerte al rey de Uruk por su negativa. Centenares de hombres son de-rrotados por la terrible fiera.
Sólo Enkidu, asiéndole por los cuernos, logrará dominarlo y darle muerte.Ishtar desde la muralla de la ciudad lamenta el fin del Toro Celeste y maldice a Gilgamesh. Enkidu, en terrible osadía, lanza una porción de carne del toro abatido al rostro de la diosa, al tiempo que la insulta.
Enkidu y Gilgamesh matando al toro celeste en presencia de Ishtar
Ishtar, junto a las hieródulas del templo, se pone a llorar desconsoladamente. Con los cuernos de la bestia, Gilgamesh ordena fabricar vasos oferentes para su dios tutelar, Lugalbanda. Después ambos amigos se retiran a descansar a palacio. ro Enkidu aquella noche tiene un sueño.

Séptima tablilla. Resumen
Enkidu cuenta a Gilgamesh que, en sueños, los dioses habían decretado la muerte de los dos héroes, pero que el dios Enlil sólo había exigido la muerte suya, pues Gilgamesh era en parte también un ser divino.
El terrible castigo estaba motivado por haber matado a Khumbaba y al Toro Celeste, aparte de las ofensas que personalmente le había hecho a Ishtar. No se podía permitir el desprecio a los poderes celestiales y, por tanto, Enkidu debía desaparecer. El héroe enferma y en su delirio comienza a maldecir a la puerta que había colocado en Nippur, a la cual llega a destrozar. A continuación se lamenta de que la causa de su mal hubiese sido su encuentro con un cazador y con una hieródula que lo había seducido y traído a Uruk. No obstante, el dios Shamash, que ha oído las quejas de Enkidu, le reprocha las mismas, indicándole que sólo había recibido beneficios de aquella mujer, gracias a la cual pudo conocer el amor y la amistad de Gilgamesh.
Ante las palabras del dios, Enkidu cambia de actitud y sustituye las maldiciones vertidas contra la hieródula por bendiciones. La tablilla finaliza con una descripción de los Infiernos, la morada de lrkalla, casa de la que nadie sale una vez ha entrado en ella, y a la que es conducido -en sueños- por un extraño ser, cuyas uñas son garras de águila y sus manos zarpas de león.

Octava tablilla. Resumen
Desde muy temprano, Gilgamesh llora la muerte de su amigo Enkidu, entonando un poético lamento funerario. A los ancianos de Uruk les manifiesta, en medio de su dolor, qué había significado Enkidu en su vida, al tiempo que recuerda las hazañas que habían realizado juntos: el paso de las montañas, la marcha hacia el País de los Cedros, la muerte de Khumbaba, la captura y muerte del Toro Celeste. Promete ante los ancianos de Uruk glorificar a su amigo para lo cual va a ordenar la fabricación de una extraordinaria estatua funeraria en honor de Enkidu. La tablilla, muy mutilada, termina con una libación ofrecida por Gilgamesh al dios Shamash.

Novena tablilla. Resumen
Ante el cadáver de Enkidu, Gilgamesh continúa lamentándose del terrible destino que a él también le aguarda. Lleno de temor, intenta averiguar cómo podía conseguirse la inmortalidad, la vida eterna de la que disfrutaban los dioses.
Recuerda que uno de sus antepasados, de nombre Utnapishtim, había logrado ese preciado don, tras haber escapado al Diluvio universal, decretado por los dioses, de cuya esencia él también estaba constituido. Deseoso de saber de él, decide ir a su encuentro, iniciando un penoso viaje al lejano país en el que Utnapishtim habitaba.
Así, se encamina primero a los montes Mashu, de pasaje obligatorio para llegar a la morada de la Eternidad. Allí encuentra a los hombres-escorpión que guardaban celosamente el camino del Sol. Advierten estos seres a Gilgamesh la dificultad del camino que conducía a Utnapishtim, y que ningún mortal había atravesado jamás. El rey de Uruk decide continuar y luego de andar por un extraño camino en doce penosas jornadas de total oscuridad, llega ante un maravilloso paraíso terrestre, repleto de árboles con la más variada y rica pedrería a modo de frutos.

Décima tablilla. Resumen
Gilgamesh encuentra a Shamash y tras glorificarle llega a la mansión de Siduri, la tabernera, que habita cerca del Océano, la cual se interesa por el motivo de su viaje. Gilgamesh le relata la pérdida de su amigo, lamentando su muerte, y le pide detalles para poder continuar su camino. Siduri le aconseja que aproveche los días de vida terrena y apure los placeres que ésta le ofrece, dejando a un lado las lamentaciones. Gilgamesh insiste en averiguar cómo podrá llegar a la casa de su antepasado Utnapishtim, héroe del Diluvio universal y único hombre que había alcanzado la inmortalidad.
Siduri le muestra las dificultades que le aguardaban para atravesar las «Aguas de la Muerte» y le aconseja solicite a Urshanabi, el barquero de Utnapishtim, pasar por el indicado mar. Tras una discusión agria con dicho barquero, a quien llega incluso a romperle sus transportadores -«los de piedra»-, éste le conduce ante su antepasado. Al cabo de la travesía, cuya duración usual era de mes y medio, pero que Urshanabi realiza en tres días, Gilgamesh llega ante el héroe del Diluvio, quien le indica que la inmortalidad no es patrimonio de los humanos y que la muerte está ya decidida de antemano por los dioses.

Undécima tablilla. Resumen
Gilgamesh manifiesta a Utnapishtim que en nada lo veía diferente a él, excepto en el preciadísimo don de la inmortalidad y le pregunta cómo lo había conseguido. Utnapishtim le confia el secreto. Él, gracias al dios Ea, había sido el único que pudo escapar del Diluvio universal.

La tablilla se ocupa en narrar este terrible suceso por boca de Utnapishtim. Para demostrar la imposibilidad de adquirir la Vida eterna, el héroe del Diluvio somete a Gilgamesh a la prueba de no dormir durante seis días y siete noches, prueba que es incapaz de superar.
Al quejarse Gilgamesh de que no le había dejado prácticamente dormir, Utnapishtim le descubre la evidencia de su incapacidad (panes elaborados diariamente por la propia esposa de Utnapishtim y que se habían ido descomponiendo a medida que pasaban los días).
Luego, el rey de Uruk se dispone a retornar a Uruk sin éxito alguno, pero a instancias de la esposa de Utnapishtim logra obtener de éste la información de que en el fondo del mar existía una planta milagrosa que proporcionaba la eterna juventud. Gilgamesh, sumergiéndose en las aguas, logra encontrarla. Alegre por este hallazgo, se dispone a regresar. Un día, durante un descanso y mientras se estaba bañando en una fuente, una serpiente se apoderó de la planta desapareciendo rápidamente. Gilgamesh, después de lamentar su desgracia, habla con el barquero de Utnapishtim de la inutilidad de su viaje y ordena que le devuelva nuevamente a Uruk, en donde le hace examinar la extraordinaria muralla de la ciudad.
Duodécima tablilla. Resumen
Una versión acadia, que copiaba un episodio sumerio, y que fue añadida al Poema, nos informa de que Gilgamesh había derribado un árbol que, plantado por la diosa Inanna (Ishtar), servía de morada a una serpiente, un pájaro (Anzu) y un búho (Lilith) y cuya madera entrega a la diosa para que se construyera un trono y un lecho. Con las raíces y las ramas sobrantes el propio Gilgamesh se fabricó dos instrumentos extraños (un pukku y un mikku) con los que también oprimía a la juventud de Uruk.
Sin conocerse muy bien las causas, tales instrumentos cayeron en los Infiernos. Gilgamesh se desesperó ante aquel acontecimiento, pero Enkidu (¡recordemos que en las tablillas anteriores había muerto!) se ofrece para ir a buscárselos.
Gilgamesh cuenta a su amigo lo que era preciso realizar para no indisponer a los espíritus del Más Allá, consejos que al no cumplirlos acarrearon a Enkidu un gravísimo problema: el no poder retornar al mundo de los vivos.

Gilgamesh va de dios en dios implorando ayuda, hasta que Nergal, el dios de los Infiernos, permite al espíritu de Enkidu salir por un agujero abierto en la tierra durante unos breves instantes para conversar con su amigo. Ambos héroes pueden así hablar. Gilgamesh le pregunta la condición de los muertos en el mundo subterráneo, Enkidu le hace una triste descripción
El misterio de la muerte

Ishtar, furiosa...le exige a su padre Anu, que cree el Toro del Cielo para que destruyese la tierra. Pero Gilgamesh y su amigo Enkidu le dieron muerte. Entonces, los dioses deciden que uno de los héroes debe pagar: Enkidu cae enfermo y muere.

Llorando entonces, Gilgamesh emprende un viaje para encontrar a Utnapishstim, el antecesor de la humanidad, para preguntarle por qué todos han de morir. Para ello, viaja hasta la cumbre de las motañas gemelas de Mashu, guardianes del amanecer y del ocaso y les pide entrar a los infiernos a los terribles escopiones que guardaban las puertes, mitad hombres, mitad dragones. Una vez adentro, viajaría por 12 leguas en la más absoluta oscuridad...

"A causa de mi hermano soy temeroso de la muerte. A causa de mi hermano vago por lo desconocido" le dijo Gilgamesh a Utnapishstim cuando finalmente lo halló, a lo que éste respondió que la muerte era como un sueño; a todos les sobreviene y no hay que temerla.

Finalmente, en el camino de regreso y tras haber oido el relato del diluvio, del cual Utnapishstim era el único sobreviviente, Gilgamesh encuentra una planta que tiene el poder de devolver la juventud. Pero durante el trayecto, al detenerse a beber agua en un charco, una serpiente se come la planta y esa es la razón por la cual las serpientes mudan la piel y se hacen jóvenes de nuevo, mientras que los hombres envejecen y mueren.

El mito sumerio del diluvio

El mito del diluvio universal, difundido con posterioridad a través del Antiguo Testamento (Génesis 6-8), es en realidad un antiguo mito sumerio, conocido en su versión más antigua por una tablilla hallada en Nippur. En ella, los dioses castigan a los «cabezas negras» enviando una catástrofe natural, de la que se salva un hombre, Ziusudra, constructor de una embarcación en la que se refugiarán las diferentes especies animales. El tema está también presente en la literatura asiria, en donde el héroe es Atrahasis. El proceso de reelaboración posterior que sufren algunos mitos sumerios hace que la historia del diluvio se incorpore al poema de Gilgamesh, provocando que éste se entreviste con el supreviviente de la catástrofe. Los restos de un desastre natural han sido buscados en la baja Mesopotamia, para probar la historicidad del episodio, aunque sin resultados aparentes. Lo cierto es que el diluvio sirvió de referente temporal entre las comunidades sumerias, cuya más antigua historia dinástica se hace entroncar con él. Así por ejemplo, «...después del diluvio, la realeza bajó del cielo por segunda vez a la ciudad de Kish...». El mito transmite la existencia de la ciudad y de la monarquía como procesos anteriores al período en el que los sumerios sitúan el diluvio.
El diluvio universal

Utnapishtim, el único hombres sobreviviente del gran diluvio enviado por los dioses, vivía en la ciudad de Shurrupak, donde servía al dios Ea.

La ciudad y los dioses envejecieron y la diosa Ishtar causo tantos conflictos entre los hombres, que de tanto ruido los dioses no conseguían conciliar el sueño. Así, Enlili, dios de la tierra, el viento y el aire, dijo:
"Desatemos las aguas sobre el mundo, y que todos perezcan ahogados". Los dioses accedieron, pero Ea adviritió que Utnapishtim de la catástrofe que se avecinaba y en un sueño le dijo que construyera una nave y que metiera en ella una pareja de cada especie. Durante siete noches, la tempestad se desató con furia hasta que todo el mundo se cubrió con las aguas. Finalmente la nave llegó a tierra en la cima del monte Nisir. Para comprobar la extensión de las aguas, Utnapishtim soltó una paloma, luego una golondrina y finalmente un cuervo. Al no regresar éste último, supuso que que había encontrado dónde posarse y que las aguas estaban cediendo. En acción de gracias, encendió un fuego e hizo sacrificios a los dioses. Enlil endendió de ira al oler el humo, pero el sabio Ea intercedió y Enlil hizo a Utnapashtim y a su esposa inmortales. Ellos son pues, los antecesores de toda la humanidad.
Extracto:
...Yo quiero (...) la destrucción de mi raza humana,para Nintu quiero atajar la destrucción de mis criaturas.Haré retornar a las gentes a sus establecimientos.Construirán ciudades en todos los lugaresy haré que su sombra sea apacible.Colocarán de nuevo los ladrillos de nuestros templos en los santos lugares,(y) los lugares de nuestras decisiones los restablecerán en los lugares consagrados.Yo prepararé convenientemente allí el agua santa que apaga el fuego,completaré las divinas reglas y los sublimes decretos,la tierra estará regada y estableceré allí la paz.Después que An, Enlil, Enki y Ninhursaghubieon creado el (pueblo) de los cabezas negras,la vegetación se desarrolló, lujuriante, sobre la tierra,los animales, de todos los tamaños, los cuadrúpedos, fueron colocados como adecuado onamento de las llanuras[---]yo quiero tener en cuenta (sus afanosos esfuerzos).(Después que) el constructor del país hubo fijado los fundamentos,(cuando el cetro) de la realeza hubo descendido del cielo,después que la sublime tiara (y) el trono de la realeza hubieron descendido del cielo,él completó (las divinas reglas y los sublimes destinos).Fundó (las cinco) ciudades en (lugares puros);pronunció sus nombres y las designó como centros de culto.La primera de estas ciudades, Eridú, la dio al jefe Nudimmud,la segunda, Baltibira, la dio al nugig,la tercera, Larak, la dio a Pabilsag,la cuarta, Sippar, la dio al héroe Utu,la quinta, Shuruppak, la dio a Sud.Él proclamó los nombres de aquellas ciudades y las designó como centros de culto;no detuvo el (anual) diluvio, (sino que) excavó la tierra y trajo el agua,y estableció la limpieza de los pequeños canales y las zanjas de irrigación.[---]el diluvio (...)(...)así fue convencido (...).Entonces Nintu lloró (por sus criaturas) como un (...);la divina Inanna entonó un lamento por su pueblo;Enki tomó consejo de sí mismo.An, Enlil, Enki (y) Ninhursag,los dioses del universo prestaron juramento por los nombres de An y Enlil.Entonces el rey Ziusudra, el pashishu de (...)construyó (...).Humildemente, obediente, con reverencia él (...);ocupado cada día, constantemente él (...).Aquello no era un sueño; saliendo y hablando (...),invocando al cielo (y) al mundo subterráneo, él (...).En el ki-ur, los dioses, un muro (...).Ziusudra oyó a su lado,estando de pie en el lado izquierdo del muro (...):«Junto al muro, yo te diré una palabra, (escucha) mi palabra,presta oído a mis instrucciones:Un diluvio va a inundar todas las moradas, todos los centros de culto,para destruir la simiente de la Humanidad (...).(Tal) es la decisión, el decreto de la Asamblea (de los dioses).(Tal) es la palabra de An, Enlil (y Ninhursag).(...) la destrucción de la realeza.Ahora (...)»[---](...)Todas las tempestades y los vientos se desencadenaron;(en un mismo instante) el diluvio invadió los centros de culto.Después que el diluvio hubo barrido la tierra durante siete días y siete noches,y la enorme barca hubo sido bamboleada sobre las vastas aguas por las tempestadesUtu salió, iluminando el cielo y la tierra.Ziusudra abrió entonces una ventana de su enorme barca,y Utu hizo penetrar sus rayos dentro de la gigantesca barca.El rey Ziusudrase prosternó (entonces) ante Utu;el rey le inmoló gran número de bueyes y carneros.«Invocaréis por el cielo y por la tierra (...)»An (y) Enlil invocaron por el cielo y por la tierra (...),e hicieron aparecer los animales que surgieron de la tierra.El rey Ziusudrase prosternó ante An (y) Enlil.An (y) Enlil cuidaron de Ziusudra,le dieron vida como (la de) un dios,hicieron descender para él un eterno soplo como (el de ) un dios.Entonces al rey Ziusudra,que salvó de la destrucción la simiente de la humanidad en aquel tiempo,allende los mares, en el Oriente, en Dilmun, (le) hicieron vivir.
Ishtar, la diosa del amor

Ishtar (o Inanna), era señora del firmamento, poderosa diosa del amor y de la guerra. Su primer esposo fue su hermano Tammuz. Al morir Tammuz, Ishtar descendió a los infiernos para arrancarle a su hermano, la terrible Erskigal, el poder sobre la vida y la muerte.

Después de darle instrucciones a su siviente Papsukal, de ir a rescatarla si no regresaba, Ishtar descendió a la tierra de las tinieblas. Comenzó valiente y desafiante, gritando al portero que abriera la puerta antes de que la echse abajo. Pero cada una de las siete puertas se la iba despojando una de sus prendas, y con ellas se iaba despojando de su poder, hasta qye llegó desnuda e indefensa ante Ereskigal, que la mató y colgó su cuerpo en un clavo.

Con su muerte, todo el mundo comenzó a languidecer. Pero el fiel Papusukal llegó hasta los dioses y les pidió que creasen un ser capaz de entrar en el mundo de los muertos y resucitase a Ishtar con la comida y el agua de la vida. ASí es como Ishtar volvió a la vida, pero tenía que pagar el precio: durante seis meses al año, Tammuz debe vivir en el mundo de los muertos. Mientras está allí, Ishtar ha de lamentar su pérdida; en primavera, vuelve a salir y todos se llenan de gozo.
Tammuz

Tammuz estaba desposado con la diosa Ishtar, que decendió a los infiernos para rescatarlo de la muerte. Es fundamentalmente un dios de la fertilidad asociado al milagro de las cosechas. Durante la primavera y el otoño se celebraba su muerte y resurrección.
Existen ciertos paralelos entre la historia de Tammus y la de Adonis.
Al igual que a Adonis, lo mata un jabalí y durante el tiempo que permanece en el mundo subterráneo toda la vegetación se marchita. El realto sumerio del "viaje de Innana al infierno" es una versión primitiva del mito de Ishtar y Tammuz, pero con los hombres Innanna y Dumusi y recoge una antigua canción por la pérdida del dios: "¿Qúién es ut hermana? Yo soy ella. ¿Quién es tu madre? Yo soy ella. El día manece por igual para tí y para mí. Ambos hemos de ver el mismo día."

Sunday, April 30, 2006

Sobre Sempo Sugihara o Sanz Briz

By Oscar de su Blog Expatriado en Japón:
Sempo Sugihara nació el 1 de enero de 1900 en Yaotsu, Prefectura de Gifu, Japón. Parece que su padre quiso que siguiese sus pasos, convirtiéndose en médico, pero logró entrar finalmente en la Universidad Waseda, de Nagoya, donde se licenció en literatura inglesa.
En 1919 logró un puesto en el Ministerio de Asuntos Exteriores. Su primer destino, en 1924 fue Harbin, China donde estudio ruso y alemán. Allí se casó con una mujer rusa, de la que se divorció posteriormente, en 1935.
En 1932 fue nombrado Cónsul del ministerio de asuntos exteriores del gobierno de Manchuria. Tomó parte en las negociaciones con la Unión Soviética sobre el ferrocarril de Manchuria. Renuncio a su puesto en protesta por el trato dado por el gobierno japonés a la población local china.
En 1935 regresa a Japón y se casa con Yukiko Kikuchi.
En 1937 se traslada a Helsinki, donde trabaja de traductor para el Departamento de Información del Ministerio de Asuntos Exteriores japonés.
En marzo de 1939, fue enviado a Kaunas, capital de Lituania, para abrir un servicio consular y encargarse él mismo. Kaunas era un punto estratégico entre la Unión Soviética y Alemania. Parte de su labor consistía en informar al gobierno japonés de los movimientos de tropas soviéticas y alemanas. Parece ser que también cooperó con el servicio secreto polaco como parte de un plan de cooperación más grande entre los dos gobiernos
Sugihara apenas se había asentado en su nuevo puesto cuando los ejércitos nazis invadieron Polonia y una ola de refugiados judíos se movilizó hacia Lituania. Consigo llevaban escalofriantes historias acerca de las atrocidades alemanas cometidas con la población judía. Lituania, hasta el momento de la guerra, había sido un enclave relativamente tranquilo y próspero para los judíos, la mayoría de los cuales no habían creído del todo el alcance del plan de exterminio nazi que se estaba llevando a cabo en Polonia. Hugh Thomas, en “Una Historia Inacabada del Mundo” cuenta como los judíos que lograban huir y llegar a Inglaterra contando las monstruosidades que estaban ocurriendo en los campos de concentración, no eran creídos por los aliados.
Los refugiados trataban de explicar que estaban siendo asesinados en masa, pero los judíos de Lituania continuaban con sus vidas normales, ignorando las amenazas. Las cosas comenzaron a cambiar en de junio de 1940, cuando los soviéticos invadieron Lituania. Paralelamente, los alemanas iban aumentando su dominio en el este de Europa. Los soviéticos permitirían a los judíos polacos emigrar fuera de Lituania a través de la Unión Soviética únicamente si disponían de visados.
En ese terrible contexto, el Cónsul japonés Sugihara se convirtió en el centro de un desesperado plan de supervivencia. El destino de miles de familias dependía ahora de su decisión. En julio de 1940, las autoridades soviéticas ordenaron a las embajadas extranjeras que abandonaran Kaunas. Casi todas obedecieron de inmediato. Sugihara, en cambio, logró extender su estadía otras tres semanas. Exceptuando a Jan Zwartendijk, el Cónsul Honorario holandés, Chiune Sugihara era ahora el único cónsul extranjero que quedaba en la capital lituana.
La última oportunidad que les quedaba a los refugiados polacos eran dos colonias de Holanda en el Caribe, las islas de Curaçao y Guyana Holandesa (hoy Surinam). Allí no se exigían condiciones demasiado rigurosas para lograr entrar. El Cónsul holandés había obtenido una autorización para sellar sus pasaportes con permisos de entrada. Pero para llegar a estas islas los refugiados necesitaban atravesar la Unión Soviética, cuyo cónsul accedió a dejarlos pasar bajo una condición: además del permiso de entrada holandés, necesitarían obtener una visa de tránsito del consulado japonés, ya que para llegar a las islas debían atravesar el imperio nipón.
A finales de julio, Chiune Sugihara y su familia amanecieron con una multitud de refugiados polacos reunidos fuera del consulado. Desesperados ante la inminente llegada de los nazis, los refugiados sabían que su única escapatoria pasaba por huir hacia el este, via Japón. Chiune Sugihara se sintió tocado por la urgencia de los refugiados. Sin embargo, no contaba con el permiso oficial de su gobierno para emitir cientos de visas. Las tres veces que Sugihara solicitó autorización para emitir visas, recibió la misma negativa del Ministerio del Exterior en Tokio. El gobierno japonés mantenía una estricta neutralidad respecto a los judíos y solo otorgaba visados cuando se demostraba que había motivos justificados para ello. Discutió entonces la cuestión con su esposa e hijos. Limitado por la obediencia (había sido educado bajo la estricta y tradicional disciplina japonesa), sentía el deber de ayudar al necesitado. Era consciente de que desafiar las órdenes de sus superiores le podrían acarrear el ser despedido y deshonrado. Esto repercutiría en la situación económica y en el honor de su familia. Temió por la vida de su esposa, Yukiko, y por las de sus hijos pero, finalmente, obedeció al mandato de su conciencia: Firmaría los visados sin contar con el permiso de Tokio.
Desde el 31 de julio hasta el 28 de agosto de 1940, Sempo y Yukiko Sugihara pasaron interminables horas escribiendo y firmando visas a mano. Sin detenerse siquiera para comer, Sugihara decidió no perder un solo minuto de tiempo. La gente aguardaba el permiso de tránsito haciendo fila durante el día y la noche. Cientos de postulantes se transformaron en miles. Sugihara trabajaba contra el reloj: sabía que no pasaría mucho tiempo hasta que lo forzaran a cerrar el consulado y abandonar Lituania. Continuó emitiendo documentos incluso hasta el momento de la partida del tren que lo llevaría desde Kovno hasta Berlín, el 1º de septiembre de 1940. Cuando el tren dejó la estación, le entregó su sello oficial a un refugiado, quien así podría salvar a otros judíos.
Una vez que recibían sus visas, los refugiados no tardaban en trasladarse a Moscú en tren, y de ahí a Vladivostok en el ferrocarril transiberiano. Desde allí, la mayoría continuó hacia Kobe (en donde había una importante comunidad judía), Japón, ciudad en la que se les permitió permanecer por varios meses. Luego fueron enviados a Shangai, China.
Miles de judíos polacos con las visas de Sugihara sobrevivieron bajo la protección del gobierno japonés en Shangai. Alrededor de seis mil refugiados huyeron a Japón, China y otros países en los meses subsiguientes. Habían escapado del Holocausto. El gobierno alemán presionó al japonés para que detuviese o eliminase los judíos huidos, pero éste ultimo gobierno los protegió. En “The Fugu Plan”, un libro publicado en 1930 sobre el plan Fugu, se habla de la posibilidad de que un banquero judío americano de Nueva York, prestase una considerable suma de dinero al gobierno japonés durante la guerra ruso japonesa de 1905. El agradecimiento nipón podría estar detrás de la protección ofrecida.
Al terminar su labor en Lituania, el Ministerio de Asuntos Exteriores decidió posponer una sanción a Sugihara ante la necesidad de sus servicios. Así, fue enviado al consulado general en Praga, en 1941 y posteriormente a Bucarest. Cuando las tropas soviéticas entraron en Rumania, Sugihara y su familia fueron encarcelados. Liberados año y medio más tarde, regresaron a Japón en 1946
En 1947 renunció a su cargo. Oficialmente se trató de una reorganización tras el final de la guerra. Algunas fuentes hablan de que fue obligado a ello por la desobediencia que había cometido. En un principio solo encontró trabajo de media jornada como traductor e intérprete. Se estableció en Fujisawa, preceptura de Kanagawa. Trabajó en una compañía exportadora. Estuvo trabajando en Moscú durante dos décadas. Empleó entonces un seudónimo para evitar que las autoridades soviéticas le reconociesen como uno de los negociadores en el tema del ferrocarril de Manchuria
Jehoshua Nishri, uno de los supervivientes de Lituania logró contactar con él en 1968. Tenía diez años cuando logró salir del país con uno de aquellos visados. Sugihara fue invitado a visitar Israel al año siguiente. Fue galardonado por este país con el Premio Yad Vashem en 1985.
Murió en 1986 en Tokio. Lo que hoy sabemos de su gesta se lo debemos, fundamentalmente, a los testimonios de su esposa y de su hijo mayor, Hiroki. Posteriormente, en 1991, el gobierno japonés informó a su familia, él ya había muerto, de que su cese fue parte de un programa de reestructuración del Ministerio. Hace muy poco, a finales de marzo de 2006, el Ministerio de Asuntos Exteriores japonés emitió un comunicado en el que explicaba que no había evidencias de sanciones disciplinarias por sus actividades en Lituania)
Existe una calle Sugihara en Kaunas y Vilnius, en Lituania y el asteroide 25893 se llama asteroide Sugihara. Existen, igualmente, un documental sobre las actividades de Sugihara en Lituana y una película realizada por un tal Donahue en 1997 “Visas and Virtue”.


Y en el año 2000, en la ciudad de Yaotsu, en la preceptura de Gifu, se inauguró la Humanity Hill.
Por este último punto es por donde yo he entrado en la historia que acabo de resumir. En uno de mis primeros paseos en bicicleta encontré un parque, con un monumento y un edificio que parecía ser un museo pequeño: La “Humanity Hill”.

Saliendo de Yaoutsu, en una colina desde la que se divisa el pueblo y el río. Un día leí en algún lugar que el monumento y el parque estaban dedicados a un hombre que había salvado a muchos judíos de caer en las garras de los asesinos nazis. Esta es la historia.






Estas fotos fueron tomados en la "Humanity Hill" en abril de 2006

posted by Óscar @ 18:22 *
at 12:43 AM, Mnemosine said…
  • Casos así consiguen que aún confíes en ciertas personas. Una magnífica historia, gracias por darla a conocer.
  • At 9:45 PM, Óscar said…

    Mi fiel lector, de los pocos que debe haber... o de los pocos que conocen el mecanismo de los comentarios. Después de buscar información descubrí que lo que más me llamaba la atención de la historia era el comportamiento del gobierno japonés. Siempre misterioso, siempre intrigante. Pasan cuarenta años y solo entonces, cuando el tipo recibe reconocimiento internacional, entonces el Ministerio de Asuntos Exteriores dice que no hubo sanción, solo reestructuración.
    En fin, Mnemosine, que el mundo es como es, y conocerlo es tarea titánica, como para pretender cambiarlo más allá de nuestro microcósmos de relaciones y vivencias.
    Un abrazo

  • At 10:13 AM, Rumifilo said…
  • Hola Óscar (Schlinder), si lo que te interesa es la actitud ambigua o misteriosa del gobierno Japonés, ya me contarás que piensas del que fue nuestro y solo nuestro por 40 añitos de historia.
    El incombustible Generalísimo, parece que instó en los años 60 al diplomático Sanz Briz cónsul en USA a lavar la piel fascista de su gobierno durante la segunda guerra mundial, recomendándole contar sus acciones para salvar judíos y decir que fue algo planeado por Franco, (¿se le había pedido guardar silencio sobre estos hechos hasta que se le ordenase lo contrario?, también guardó silencio sobre su colaborador Perlasca y otros protagonistas… ¿porqué?, en fin así, son los diplomáticos peor que espías y mafiosos…). Todo viene de cuando joven con 32 años era representante en la embajada de España en Budapest durante 1944 y sus acciones permitirían robar más de 5000 judíos húngaros (sefardíes y no) a los trenes de la muerte.
    Era importante para Franco a partir de los años 50 ganar simpatías, sobre todo debido a la presión de Israel y judíos como lobby en USA y otros países, los cuales seguían bloqueando la incorporación de España en los circuitos internacionales, por su claro historial de régimen fascista y de simpatías al eje Nazi.
    Este pasado hizo que trabajasen en el retoque de la imagen de la dictadura en el exterior y que se empezó a preparar con “un pie en tierra y otro en el estribo”, cuando a finales del 1943, todos los países que querían asomarse y verlo, tenían pruebas irrefutables de la “solución final” nazi. Más aún cuando se vio quienes serían los vencedores.
    Parece que España aprovechando y no desautorizando las iniciativas personales de diplomáticos, con leyes previas emitidas en los años 20, a favor de la nacionalidad española de los judíos sefardíes, se dio cobertura con ambigüedad diplomática de uno u otro modo a un número que podría haber sido entre ¿30.000 ó 40.000? judíos sobre todo sefardíes a través de consulados y embajadas españolas, claro según algunas investigaciones solo los judíos sefarditas ejecutados en campos de concentración fueron más de ¿150.000?, y quizás se hubiesen salvado sin esa ambigüedad… y que se sepa documentalmente el gobierno alemán había preguntado ¿qué hacer con ellos? al español, la respuesta fue el silencio oficial (quizás nunca sabremos cuáles fueron los comunicados o decisiones secretas entre gobiernos).
    Había pasado igual que con los refugiados republicanos, hubo silencio por respuesta, pero es verdad que después de una visita de Serrano Suñer a Alemania, se empezaron a trasladar a campos de concentración y de la muerte. (¿fue casualidad o limpieza planeada?).
    Lo que se puede saber con seguridad es lo que sucedió en algunos casos y lo que nos cuenta la historia fue, que hechos aislados como los de Sempo Sugihara o el diplomático español Sanz Briz (del que no hay película), no fueron la vía de escape a un holocausto, ignorado por el resto de países, con excepciones escasas realizadas por algunos países a dar refugio sistemáticamente a los perseguidos por los nazis.

    El caso de Sanz Briz en Hungría, y seguramente el de Sugihara en Lituania, resultó ser una inmersión personal, aplastantemente cruda, vivida en directo, sobre la persecución y guetos en los países ocupados, esto unido a lo que se sabía que sería su destino final, debió significar una presión importante en su íntima moral, pero que no creo que bastase para espolear su acción, más bien intuyo que fueron decisiones desde mi punto de vista encadenadas entre amistades de consulados y acciones de salvamento que iban catalizando una red de solidaridad que a pesar de no ser coordinada, y esto fue más evidente en los países donde había más de una cancillería salvando judíos como ocurrió en Budapest.
    Mencionar a diplomáticos loables como Aristides de Sousa Mendes cónsul Portugués en Bordeaux, Feng Shan Ho cónsul Chino en Viena, Raoul Wallenberg secretario Sueco en Budapest, etc. No contrarresta el número de gentes igualmente y teóricamente sanas y no locas, que apoyaron precisamente el contrario la reclusión, trabajos forzados y envío consciente a la muerte.
    Resumiendo, según mi opinión y a pesar que salvar una vida es un hecho indiscutible en si mismo, y muchos salvaron miles. Otros tantos igualmente humanos parece que ayudaron a matar millones.
    Y la cuestión no es si unos eran psicópatas, enfermos, cobardes o ignorantes y los otros santos, sabios, honrados o héroes. Ser ángel o diablo, es casi la misma cosa…pienso que alas y rabos se esconden en nuestra condición genética.
    Sino, ¿Dónde estaban los gobiernos?, ¿Dónde estuvieron durante el holocausto entre hutus y tutsis?, por poner un ejemplo de hace solo 12 años, y ¿dónde están ahora, en otros exterminios controlados?... ¿cuál es la proporción de visados como refugiados y política de defensa a gente que se juega la vida en países con persecuciones o guerra +hambre?, pues la respuesta también la sé, simplemente no están.

    Por cierto, hace poco y con nuestros últimos gobiernos democráticos, Ángel Sanz Briz (murió en Roma1980) fue el primer diplomático con sello recuerdo en el 2002, condecoración en la orden de Isabel la Católica (suena a guasa, ya que se le concedió por salvar a los descendientes de algunos judíos expulsados por la citada), y reconocimiento oficial con un busto en el palacio de Santa Cruz, etc., después de ser nombrado “Justo de la humanidad” por Israel en 1991.
    Así que atormentados japoneses adoptivos desde mi desautorizada posición de juez, os digo que mal de muchos consuelo de conformistas.
    Pues lo dicho, a consolarse con un futuro tan negro como siempre, al menos por las noches.

    Abrazos, Rafa
  • At 2:35 AM, Mnemosine said…

    Parece que no entendio mi postura. No seré yo quien haga homilías por muertos ajenos. Sólo comentaba que se agradece la molestia de dar a conocer ciertos aspectos.

    La historia es una marisma de iniquidades y abusos inflingidos por "personas normales" durante el día a día.

    Muy interesante, conocía algo del tema sobre los lavados de cara del regimen (estricto y sin fruta)... y los ataques sitemáticos a la desmemoria (que de eso se trata)

    Eduardo